Errores al utilizar las joyas ( y cómo evitarlos)

Errores al utilizar las joyas ( y cómo evitarlos)

Es una realidad. Aunque seamos una de las personas que más cuida sus pertenencias, o que está pendiente de que todo case al 100%, cometemos errores al utilizar las joyas. Porque todas las utilizamos, en mayor o menor medida, pero… ¿las llevamos bien? Esta reflexión surge de uno de los pocos momentos que me ha dejado libre la feria internacional de artesanos a la que asisto, por lo que mis disculpas si voy muy rápido.

Errores imperdonables al utilizar las joyas

No todo vale al utilizar las joyas de plata

Que levante la mano quien se planta cada día o en cada ocasión especial delante del espejo y del joyero y dedica más de una hora a casar las joyas con el outfit.

Yo, sin dudarlo ni un momento. Y es que, aun cuando el estilo es libre, no todo vale.

Para que entendáis el punto al que quiero llegar, voy a utilizar la hipérbole o exageración literaria ?.

¿Te pondrías una diadema de plata de 300 euros para ir cada día a la oficina?

Creo que con esta idea queda claro que, por una parte, defiendo que cada uno tiene un estilo -lo que nos hace únicos- pero también es cierto que hay ocasiones y ocasiones para utilizar un tipo y otro de joyas personalizadas.

Porque si cambiamos oficina por la boda de tu mejor amiga, pues a lo mejor te favorece la diadema de tu propia boda, o se la puedes prestar y cumple así con uno de los preceptos básicos que tiene que cumplir toda novia.

Uno de los peores errores que cometemos con las joyas es precisamente utilizar joyas a destiempo. ¡Nos pierde la necesidad de llevarlas!

Cuanto más mejor

Esto se aplica a muchos elementos de nuestra vida diaria. También a cómo usamos las joyas.

A mí que me encantan las joyas de plata tamaño XXL, también me pasa. Que veo esa pulsera o ese anillo ahí, mirándome desde el joyero con cara de pena… y claro, cómo le voy a hacer el feo de dejarle fuera del outfit.

Pero sí, reconozco que, en ocasiones, llevo varias joyas que se dan un poco de tortas, en el buen sentido del término.

>> Has visto mis últimas publicaciones en Instagram. Hay una actualización de una de mis piezas favoritas que me va a ayudar a llevar todas las joyas que quiero, pero en varias partes del cuerpo.

Aunque, bueno, también es cierto que la mayoría de las ocasiones prefiero elegir una joya principal, y después alguna otra de menor entidad. No me siento “desnuda” pero tampoco cometo el error de llevar demasiadas piezas.

Pendientes y peinados, dos p’s que tienen que concordar

¿Qué fue antes: el huevo o la gallina? Pues en el caso de los pendientes y el peinado nos ocurre algo muy parecido. Porque, ¿es mejor peinarte y después elegir los pendientes de plata que vas a llevar o hacerlo a la inversa?

Difícil cuestión que nos lleva a cometer un error común al utilizar el pendiente: que no pegue para nada con el peinado final, arruinando el look que con tanto esmero has preparado.

Aquí no os puedo decir pues esto es así, porque ni yo misma lo sé. #modosinceridadon

Lo cierto es que, si quieres evitar equivocarte con la elección de los pendientes, te guíes por los que tienes y quieres llevar para hacer el peinado que case con ellos y con el vestido y el maquillaje.

Ahora es tu turno. ¿Te has sentido identificada con cualquiera o todos estos errores al utilizar las joyas que os comento? Tranquilas, que el primer paso para superarlo es reconocerlo ?

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