EL ÓNIX: UNA PIEDRA CON UNA BELLEZA SINGULAR

EL ÓNIX: UNA PIEDRA CON UNA BELLEZA SINGULAR

Esta nueva entrada en el Blog de Quela va a ir dedicada a una de las piedras semipreciosas sobre la cual he estado trabajando, el Ónix. También llamado Ónice o Ágata (siendo más común este denominativo cuando la piedra tiene colores vivos y brillantes, no oscuros.)

Hoy os traigo este bonito anillo realizado en plata de ley sobre el cual se coloca un ojo de buey que lleva engarzado una pieza de ónix, creando una perfecta armonía entre ambos colores que sin duda van a ayudarte a la hora de buscar ese complemento que encaja con cualquier <<outfit>>.

El diseño del anillo es bastante sencillo, pero a su vez rico en plasticidad. Tan solo juega con dos figuras geométricas básicas; el triángulo y el círculo. El triángulo es la figura que aporta estabilidad y fuerza, utilizado desde la Antigüedad a la hora de levantar estructuras fuertes y que resistan el inexorable paso del tiempo. A su vez, el círculo representa la eterna repetición, la perfección materializada que nunca termina. Estas simples formas hacen de este anillo con la piedra ónix una pieza cuya durabilidad está asegurada.

Los colores con los cuales está hecha esta joya son sinónimo de elegancia y saber estar. El ónix negro combina con todo y neutraliza a los demás colores minimizando las disonancias entre las diferentes variantes cromáticas, por esa razón en moda es una elección segura. El gris, por su parte, es un color aristotélico. Mesurado. Es un color que demuestra sobriedad y templanza en la toma decisiones. El gris destaca y deja clara su presencia, pero no opaca con su luz al resto de prendas o complementos.

El Ónix

Esta piedra semipreciosa tiene un origen volcánico cuyo color responde a la acumulación de hierro y manganeso en su interior. Es una variante de los cuarzos de ahí su aspecto vidrioso y traslucido.

Debido a su origen, su dureza (7 en la escala de Mohs y su densidad está entre 2,65 y 2,66) y las vetas de su interior las cuales varían de unos ejemplares a otros, el ónix ha sido utilizado para la realización de joyas y otros productos de alto valor decorativo.

Puesto que las caprichosas vetas de su interior con sus variados colores (blancos, amarillos, pardos…) permiten jugar con la fantasía del maestro orfebre.

El ónix proviene principalmente de regiones con alta proliferación de volcanes, siendo a día de hoy México el mayor productor de este mineral, habiendo también grandes y prolíficos yacimientos de Europa y Asia.

Debido a su plasticidad y a la versatilidad y sus formas caprichosas los humanos hemos utilizado el ónix desde la antigüedad principalmente para decorar estancias, para fabricar utensilios o para embellecernos simplemente.

Muestra de ello son los numerosos ejemplares de camafeos realizados en ónice que se guardan en los museos de Europa y norte de África, pues los romanos tallaban el ónix y realizaban retratos de sí mismos o de sus difuntos con estas piedras.

También son bastos los ejemplos de platos, cuencos y vasos de origen egipcio que se diseminan por toda la cuenca Mediterránea. En la Edad Media muchos de estos camafeos y cuencos fueron reconvertidos en cálices como es el ejemplo del Cáliz de Doña Urraca (Museo de San Isidoro de León).

Una elección garantizada

Poco queda ya que aportar para que te convenzas de que adquirir esta pieza de orfebrería única que hemos creado, es, sin duda, una maravillosa manera de ser parte de la historia y de contribuir a la fantasía que rodea al Ónix. Este anillo de Ónix te ayudará a canalizar todas las buenas ideas que pasen por tu mente pues se dice que el Ónix tiene la capacidad de alejar los malos pensamientos.

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