La aguamarina, una piedra preciosa llena de luz

La aguamarina, una piedra preciosa llena de luz

En anteriores ocasiones os he hablado de las esmeraldas y otras piedras preciosas que utilizo como punto diferente para los diseños de joyas artesanas. Pues bien, hoy quiero mostraros por qué la aguamarina es una piedra preciosa cargada de luz, que me encanta utilizar en las piezas con diseños a medida.

La aguamarina o agua de mar, una aproximación histórica

Efectivamente, aguamarina significa Agua de mar, y, evidentemente, hace referencia al color del mar que parece reflejar. En la Antigüedad, la aguamarina era conocida como la piedra de los marineros (de hecho, la solían llevar como amuleto para tener una buena navegación, sin mareos ni contratiempos). Hoy, solo las sociedades con mayor arraigo cultural mantienen esta imagen y denominación de la piedra preciosa.

Características de la aguamarina que la convierten en una piedra preciosa única

¿Por qué nos gusta tanto a los artesanos en joyería trabajar con las aguamarinas? Básicamente por su dureza. Es muy agradable trabajar con material que sabes que nos se va a rayar con un descuido o que va a sufrir quecos si se cae o golpea en el taller.

Por otro lado, su brillo es muy atrayente. Tiene el mismo tipo de imán que la esmeralda, otra de mis piedras favoritas (no en vano, pertenecen a la misma familia). Me encantan los juegos de colores que hay para utilizar en las joyas de diseño en plata: que sí un azul oscuro, que si un cielo intenso, que si un tono azul pálido… ¡Son increíbles!

Eso sí, a diferencia de las esmeraldas, aquí las tonalidades vienen definidas por las impurezas de hierro; del mismo modo, la esmeralda suele mostrar algunas inclusiones en su cuerpo; no así la aguamarina, que digamos, se muestra más “pura”, más transparente y más clara.

La aguamarina es una de las piedras preciosas más valoradas (de ahí el precio de las joyas con aguamarina).

Si de verdad quieres disfrutar de la aguamarina de tu joya, haz lo siguiente: mírala a través de la luz del sol o de una bombilla de luz similar. ¡Te hipnotizará!

Variedades de la aguamarina que te conquistarán por su singular belleza

Como vimos con las esmeraldas, la variedad de las aguamarinas la convierte en aún más deseada, puesto que a mayor “rareza” mayor precio y deseo.

Así ocurre con la denominada aguamarina Santa María. Su particular azul intenso es muy buscado y poco encontrado.

Otra de las joyas de la artesanía son las aguamarinas Santa Teresa, con su exquisito azul turquesa.

La aguamarina Boca Rica presenta una tonalidad verdosa como la de las idílicas playas del Caribe (sí, esas a las que estás deseando escapar y que si tienes una joya con aguamarina en tu mano puedes recordar).

Pero la más rara y difícil de encontrar es la aguamarina de ojo de gato. ¡Algún día la conseguiré para una joya y os la mostraré!

Cómo cuidar una joya de aguamarina

Cuando se trabaja la aguamarina para joyería, se suele calentar brevemente el material para definir mejor el color de la piedra. Si queremos más verdosos, se aplica menos calor; si se busca un tono más oscuro, muy valorado para joyas de plata con piedras de aguamarina, hay que calentarlo a altas temperaturas.

Si se hace adecuadamente el tratamiento térmico, no hay que tener ningún cuidado especial para mantener la integridad y color de la piedra más allá de un lavado al vapor para eliminar impurezas, tratamiento que puedes realizar también en casa. Eso sí, jamás apliques ácidos sobre el mineral o sufrirá un daño irreparable.

Espero que con esta aproximación os inspire para decidir cuál será el diseño de vuestra próxima joya personalizada. De momento, en mi mente se ha dibujado ya una deliciosa combinación de oro con una pequeña aguamarina azul para un anillo de compromiso o como alianza con los nombres grabados.

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